El uso de las herramientas asociadas al análisis de Big Data se ha convertido en uno de los pilares fundamentales en el proceso de digitalización de las empresas, permitiendo no solo la recopilación masiva de información, sino también su análisis y utilización para optimizar decisiones estratégicas. Gracias a la capacidad de procesar grandes volúmenes de datos en tiempo real, las organizaciones pueden identificar patrones, predecir tendencias y personalizar sus servicios de manera más precisa, mejorando así su eficiencia operativa y su competitividad en el mercado.
La Cátedra de Transformación del Modelo Económico de la Universitat Politècnica de València ha elaborado un informe sobre la “La digitalización empresarial en la Comunidad Valenciana” del que se concluye que la Comunidad Valenciana está ligeramente por encima de España en el porcentaje de empresas que utilizan Big Data (14,6% de la CV frente al 13,8% del conjunto español).
Por su parte el cloud computing, o computación en la nube, permite a las empresas acceder a recursos informáticos como almacenamiento, procesamiento y aplicaciones a través de internet, sin necesidad de infraestructura física propia. Esto facilita a las empresas escalar sus operaciones, reducir costos y mejorar la flexibilidad y eficiencia operativa.